Dolores Yáñez, durante la entrevista en Japemasa. https://faconautowoman.com/wp-content/uploads/2021/02/Dolores_Yanez_Japemasa_.jpg
SHARE

Entrevistamos a una empleada en prácticas en el concesionario Japemasa, toda una inspiración para el fomento del talento en la automoción

Dolores Yáñez es el ejemplo de que con, actitud y dedicación, se pueden derribar muros invisibles y desterrar estereotipos. “Quiero ser la mejor chapista de Granada”, afirma con decisión en una entrevista con Faconauto Woman. Dolores es una de tantas mujeres que han dado el salto para formarse con intención de incorporarse al mundo de la automoción. Está estudiando un módulo de chapista y realizando las prácticas en el concesionario de Japemasa con unas metas  firmes e inspiradoras: “Lo que a mí me gusta es seguir avanzando.  Me llama la atención un coche tanto por fuera como por dentro. Quiero saber el trabajo que realiza un chapista, un pintor, un mecánico. Quiero envolverme al 100% en este sector”, explica.

En su camino hasta aquí, Dolores ha encontrado varios motivos para implicarse en la industria. Por un lado, la referencia de su tío mecánico y, por otro, una actitud valiente y entusiasta para dedicarse a lo que le apasiona sin miedos. “Este sector del automóvil siempre me ha llamado la atención porque me gusta seguir aprendiendo de todo. Quiero dar esa referencia de que es algo tanto de hombres como de mujeres”. Esta voluntad se extiende a cualquier práctica cotidiana, donde Dolores no tiene reparos a romper etiquetas. “Estamos en el siglo XXI y una mujer puede realizar cualquier trabajo perfectamente igual que un hombre”, expone.

Por eso, tras decidir que quería dedicarse al mundo del motor, no se achantó ante los comentarios estereotipados que la invitaban a probar otros sectores de tradición femenina o a dedicarse a tareas administrativas o de limpieza en los concesionarios. “Yo dije que no, que eso ya está hecho. Eso nosotras ya lo hacemos. Lo que a mí me gusta es seguir avanzando”. Ahora puede demostrarlo en Japemasa, donde día adía está dejando ver una actitud prometedora, siempre alerta al trabajo y con el apoyo constante de sus compañeros. “Desde el primer día que yo entré por esa puerta se me brindaron todas las oportunidades de aprender todo”, describe emocionada.

Dolores Yáñez, trabajando en el concesionario Japemasa.

 

 

 

 

 

Y es que Dolores es consciente de que, aunque en el concesionario coincide con más mujeres, el escenario cambia cuando pasa al taller, donde es la única figura femenina. “Llamo la atención, pero ellos te tratan como una más. No hay discriminación de nada. Te enseñan todo, ya sea chapista, mecánico o pintor. Todos somos compañeros, todos están ahí”, indica con alguna lágrima.

“No hay rivalidad, ni género”
Para impulsar a otras mujeres a incorporarse al sector, Dolores valora de forma muy positiva iniciativas como Faconauto Woman porque “tanto una mujer como un hombre están cualificados para hacer un trabajo. No hay rivalidad, ni género”. Por eso, recomendaría a otras jóvenes con talento o a mujeres que se planteen la opción de trabajar en un concesionario como una oportunidad y avanzar tal y como lo hacen las propias tecnologías. “No tiene que haber ningún obstáculo para nosotras ni pensar que nos lo van a poner. Hay que tener ese punto de personalidad y decir: yo puedo, yo valgo y quiero intentarlo”.

SHARE