https://faconautowoman.com/wp-content/uploads/2019/08/trafico.jpg
SHARE

La mujer es la protagonista del transporte sostenible, mientras que el hombre emplea en mayor medida el vehículo privado

Salir de casa y decantarse por un traslado en coche o emplear el transporte público es una decisión que tiene su reflejo en los roles de género. El hombre sigue siendo el usuario protagonista de los viajes en vehículo privado, mientras que la mujer prefiere optar por el transporte público. Los datos así lo mantienen. Seis de cada 10 conductores a bordo de un automóvil son hombres, una cifra que varía en las motos, donde encontramos dos mujeres por cada 10 varones.

La otra cara de la moneda se muestra en la movilidad sostenible. Seis de cada 10 peatones son mujeres, una proporción que también es mayor en el traslado en autobús, en el que 7 de cada 10 usuarios son mujeres. En el metro o cercanías la cifra es de 6 de mujeres de cada 10.

Esta perspectiva de género en los desplazamientos cotidianos se extrae de la Encuesta de Movilidad en Día Laborable de 2017 de Barcelona y de la visión que ofrece el Observatorio de Movilidad Metropolitana 2017, cuyas cifras ha recogido la DGT. La primera apreciación que se obtiene es que la mujer se sitúa en el eje de acción de la movilidad ecológica o de lo que se conoce como smart mobility. Sin ir más lejos, en Madrid superan a los varones en un 9%, en Barcelona, un 4%; y, en Málaga o A Coruña los duplican, contabilizándose un 67% de mujeres frente al 33% de hombres.

¿Por qué se producen estas diferencias? Algunas de las razones son las siguientes:

  • Hogares con un solo vehículo. Muchos de los núcleos familiares solo cuentan con un automóvil en el hogar, que acaba por utilizar el hombre en primer instancia.
  • Motivo del viaje. Según datos de la encuesta citada, los hombres viajan más por trabajo, con cifras del 21% frente al 16% de las mujeres.
  • El reparto de tareas domésticas en función del sexo. La tradición ha hecho que las mujeres se encarguen en mayor medida de las tareas del hogar, la recogida de los niños del colegios o los cuidados familiares, que por lo general requieren trayectos más cortos y cercanos.
  • La ubicación de los espacios de trabajo. Los centros situados en polígonos industriales, municipios alejados y otros emplazamientos a largas distancias obligan a los empleados a utilizar el vehículo privado para acudir a su puesto laboral. Este motivo unido a la carencia del carné de conducir puede limitar a la mujer a la hora de postularse a oportunidades laborales alternativas.

Aunque se siguen produciendo diferencias y hay más hombres que mujeres al volante, la incorporación de la mujer a la conducción es notable. En este sentido, cabe mencionar que las mujeres emplean más el vehículo particular en casos de acompañamiento y cuidados de las personas (10,3% frente al 6,7% de los hombres), así como en compras cotidianas.

SHARE