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Tribuna de Marta Blázquez, presidenta de Faconauto Woman y vicepresidenta ejecutiva de Faconauto

Son tiempos difíciles. La propagación del coronavirus está provocando una crisis devastadora que está impactando en todos los colectivos sociales y entramado económico.

En nuestro sector, nuestras recomendaciones han sido secundar la responsabilidad colectiva del país para frenar la expansión del coronavirus quedándonos en casa, con el inmenso dolor de ver bajar la persiana del negocio, salvo, claro está, para las urgencias de movilidad de las personas y sectores sensibles (repartidores y transportistas, ambulancias, cuerpos de seguridad del estado…).

Reconocemos que este aislamiento necesario repercute de forma negativa en el escenario económico. Los empresarios, con independencia del tamaño y sector, y los autónomos están sufriendo las graves consecuencias. Y qué decir también de los empleados de esas compañías y sus familias donde estos próximos días se irá notando esta mella económica en los hogares.

La batalla comenzó y tiene visos de ser larga, pero tenemos que trabajar para que nadie se quede atrás. Ahora, más que nunca, es el momento de que nos aliemos para afrontar juntos esta crisis y aplacar sus consecuencias. La grandeza del mundo se demostrará con la colaboración común. Todavía sorprende la laxitud que encontramos en la cooperación internacional entre países a la hora de involucrarse en las donaciones de material sanitario. No es tiempo de mercantilismos inapropiados ni de comercializar con las necesidades sociales. Debe imperar la cordura y la solidaridad como virtudes de cabecera y debemos velar por la protección de nuestra sociedad y de nuestros sanitarios, de nuestros amigos y familiares que nos están dejando en silencio, en soledad. Sobre todo, la generación más castigada, la de nuestros mayores a los que tanto les debemos y algún día tendremos que reconocer como se merecen y, que son tan buenos y nos han querido tanto, que se han puesto en la primera línea de esta guerra para protegernos, para ser el escudo de sus hijos y nietos.

Por eso, en esta época de especial dureza, nos reconforta saber que la sociedad civil se está transformando y exfoliando de muchas cosas que no hacíamos bien. Resurgen del mejor fondo del ser humano valiosas acciones y ejemplos de solidaridad, de personas y de empresas en sus sectores. En el nuestro, centenas de concesionarios de todo el territorio nacional se han volcado para contribuir con donaciones de material sanitario, desde mascarillas, a batas, guantes, protectores o fundas para los asientos de las ambulancias. Y, cómo no, ofreciendo su valor más ingente, los vehículos, con los que garantizar la movilidad del personal con dificultades o el reparto de alimentos y medicamentos. Porque de eso se trata, de crear un entorno común para combatir juntos la pandemia.

Me siento orgullosa de mi país y mis paisanos. En tiempos de grandes dificultades, las grandes soluciones vienen de la suma de las pequeñas acciones que tenemos en nuestras manos hacer. Es el gran vínculo social que está construyéndose.

Tenemos que ser más fuertes que nunca y encarar el horizonte con determinación y esperanza. Desde Faconauto Woman, la red de cooperación que presido, confiamos y creemos en las alianzas para conseguir objetivos comunes, y trabajar ya, en el “día después” para, cuanto antes, recuperar la actividad, el empleo perdido, la deliciosa rutina que teníamos y no valorábamos lo suficiente.

Y llegará. Llegará el día en que volvamos a la normalidad. Pondremos los contadores a cero y volveremos a resurgir, de forma personal, familiar, profesional, empresarial… Será ese primer día de salir a la calle, de arrancar de nuevo los motores. Será entonces cuando valoraremos lo aprendido y avanzaremos sabiendo que nuestro compromiso común, de colaboración y de confianza mutua ha merecido la pena.

Nuestro lema #JuntasMásFuertes así lo simboliza.

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